TEXAS.-El precio del crudo registró una fuerte caída durante las primeras operaciones inmediatamente después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un acuerdo de alto el fuego con Irán.
El petróleo Brent, de referencia local, cayó más de 12% en el mercado de futuros y se está vendiendo a un valor de USD 95,53, muy lejos del pico de 118,35 dólares.
Por su parte, el contrato de futuros del West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo se situaba la noche del martes en 91,55 dólares por barril, lo que representa una baja de 19 por ciento.
La decisión de Trump se comunicó poco antes de que expirara el plazo fijado por la administración estadounidense para que Irán garantizara la libre circulación en el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita el 20% del petróleo mundial.
“Basándome en las conversaciones mantenidas con el primer ministro Shehbaz Sharif, en las que me solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se iba a enviar esta noche a Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz, acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un periodo de dos semanas”, escribió Trump en las redes sociales. “Este será un alto el fuego recíproco”, afirmó.
El freno a la escalada del crudo
La reacción del mercado fue inmediata porque el anuncio desactivó, al menos de manera transitoria, uno de los principales factores que venían sosteniendo la escalada del crudo: el riesgo de una interrupción prolongada del suministro desde Medio Oriente. En las últimas semanas, la tensión geopolítica había empujado al barril a niveles que no se veían desde 2022, con fuertes subas tanto en el Brent como en el WTI.
El Estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y quedó en el centro de la tensión entre Estados Unidos e Irán. (Reuters)
Durante marzo, el Brent había acumulado un incremento mensual de 63% y cerró ese mes en USD 118,35 por barril, en medio del conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán y del cierre parcial del Estrecho de Ormuz. Solo en la última rueda de marzo, el contrato para entrega en mayo avanzó cerca de 5%, consolidando un salto que lo llevó a superar nuevamente la barrera de los 100 dólares.
Ese movimiento respondió al temor de una restricción sobre una de las rutas más sensibles para el comercio energético global. El estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y por allí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo. Por eso, cualquier amenaza sobre la navegación en esa zona suele trasladarse casi de inmediato a los precios internacionales.
La presión alcista se mantuvo en los primeros días de abril. Este martes, antes de conocerse el anuncio de Trump, el Brent llegó a operar en torno a los USD 111 por barril durante la apertura de los mercados europeos, con una suba superior al 1% en las primeras horas de la rueda. Ese avance se dio mientras los inversores seguían de cerca el vencimiento del ultimátum de la Casa Blanca a Irán y evaluaban la posibilidad de una nueva escalada militar si no se restablecía plenamente el tránsito marítimo en Ormuz.
Más tarde, ya cerca del cierre de la jornada en Europa, el mismo contrato moderó el alza y pasó a mostrar una variación mínima. Hacia las 21.00 horas de este martes, el Brent se negociaba en la zona de los USD 108 por barril, con una suba de apenas 0,15%, reflejo de la cautela del mercado a la espera de una definición política. Esa dinámica dejó en evidencia la elevada volatilidad de las últimas ruedas, con oscilaciones amplias dentro de una misma jornada a medida que se sucedían las señales diplomáticas y militares.

Donald Trump anunció un alto el fuego con Irán y el mercado reaccionó con una fuerte baja en el precio internacional del petróleo.Donald Trump anunció un alto el fuego con Irán y el mercado reaccionó con una fuerte baja en el precio internacional del petróleo.
El giro llegó cuando Trump comunicó la suspensión de los ataques y la apertura de una ventana de negociación de dos semanas. La posibilidad de evitar, al menos en lo inmediato, una ofensiva directa de mayor escala contra Irán redujo la prima de riesgo geopolítico que se había incorporado al barril en las últimas semanas.
En ese contexto, el derrumbe del WTI por debajo de los USD 100 marcó un cambio brusco respecto de la tendencia que dominó desde fines de febrero. El mercado venía descontando escenarios de mayor disrupción sobre la oferta global, especialmente por el peso que tiene Medio Oriente en la producción y exportación de crudo. El solo hecho de que se alejara la posibilidad de una interrupción más severa en el tránsito marítimo bastó para disparar una toma de ganancias en los contratos.
La caída también funcionó como una corrección frente a una suba que había sido muy pronunciada en poco tiempo. En apenas un mes, el Brent había escalado más de 60%, y en las últimas jornadas se había mantenido por encima de los USD 100 en un escenario de fuerte sensibilidad a cualquier novedad proveniente de Washington, Teherán o del frente militar en la región. Con ese antecedente, cualquier señal de distensión tenía margen para provocar un ajuste abrupto.


