WASHINGTON.-El Departamento de Justicia tiene en la mira al menos a 300 estadounidenses nacidos en el extranjero para posiblemente revocarles la ciudadanía, como parte de los esfuerzos del Gobierno de Donald Trump por intensificar las medidas de desnaturalización, según una persona familiarizada con las investigaciones.
Un funcionario del Departamento de Justicia declaró a NBC News que el número ascendía a varios cientos.

NBC News informó anteriormente que la Administración Trump estaba ampliando drásticamente sus esfuerzos para revocar la ciudadanía estadounidense a personas nacidas en el extranjero.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), la agencia del Departamento de Seguridad Nacional responsable de la inmigración legal, envió expertos a sus oficinas en todo el país o reasignó a miembros del personal para buscar posibles casos en los que se pudiera revocar la ciudadanía. El objetivo era proporcionar entre 100 y 200 casos potenciales al mes al Departamento de Justicia, que se encarga de procesarlos, informó NBC News.

Estos casos de privación de la ciudadanía han sido, por lo general, muy poco frecuentes y han afectado a personas que ocultaron antecedentes penales o violaciones previas de los derechos humanos durante sus procesos de solicitud.
Sin embargo, a lo largo de los cuatro años del primer mandato de Trump, el Gobierno presentó un total de 102 casos de este tipo, de acuerdo con el Departamento de Justicia.

No está claro por qué el Departamento de Justicia ha señalado a los aproximadamente 300 estadounidenses nacidos en el extranjero. El diario The New York Times fue el primero en informar sobre el recuento.

Aproximadamente 800,000 personas se naturalizan cada año, de acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional.

