Quiero iniciar mi Látigo de hoy agradeciendo un gesto que me honra.
El buen amigo y líder hispano de origen dominicano en Nueva York, Ing. Julio Feliz, presidente Región Sur PRM, Manhattan Sur de New York, emitió un comentario sobre mi persona y sobre dos buenos amigos y asociados en trabajos humanitarios, los Dres. Félix Antonio Cruz Jiminián y Marciano Montero.
Agradezco sus palabras. Pero en el cuerpo de su nota, el Ing. Feliz aprovechó para hacer serias críticas a políticos y funcionarios públicos en la República Dominicana.
No hay desperdicios en su escrito. Lo suscribo en todas sus partes y lo anexo íntegro para mi Látigo de hoy:
Quiero expresar públicamente mi profundo agradecimiento a Plinio De Óleo, quien me recomendó al Dr. Félix Antonio Cruz Jiminián y al Dr. Montero.
Cada vez que les hemos referido una persona enferma o necesitada, no preguntan de qué partido es, quién la recomienda ni qué posición ocupa. Simplemente abren sus puertas y brindan su asistencia con humanidad y vocación de servicio.
¡Eso es servir al pueblo!
Ojalá muchos Ministros, Directores y Funcionarios Públicos aprendieran de estos ejemplos.
Lamentablemente, con muy honrosas excepciones, hay funcionarios que parecen haberse mareado con el poder. Se olvidaron de las bases, de los dirigentes y del pueblo que ayudó a construir el cambio. No contestan llamadas, no reciben a nadie y actúan como si los cargos fueran eternos.
Esa arrogancia, indiferencia y falta de sensibilidad le está haciendo un daño enorme al gobierno del presidente Luis Abinader y al propio PRM.
Los funcionarios deben entender algo muy sencillo: fueron designados para servir, no para servirse del poder.
Un gobierno puede realizar grandes obras, pero si quienes representan sus instituciones maltratan, ignoran o cierran las puertas al pueblo y a sus propios compañeros, terminan empañando esas realizaciones.
El poder pasa; las buenas acciones permanecen.
Mi respeto y reconocimiento para quienes, como el Dr. Cruz Jiminián y el Dr. Montero, demuestran con hechos que todavía existen verdaderos servidores.


