Pasillos sucios, ascensores sin funcionamiento, plafones quitados, a medio quitar y oxidados es una de las realidades que se perciben, en este caso, en el hospital general Moscoso Puello y en el infantil Robert Reid Cabral, especialmente en el primero.
El evidente el mal estado de las instalaciones y la falta de higiene, de áreas esenciales como los baños, se ha convertido en costumbre ante la mirada indiferente de pacientes y colaboradores.
El evidente el mal estado de las instalaciones y la falta de higiene, de áreas esenciales como los baños, se ha convertido en costumbre ante la mirada indiferente de pacientes y colaboradores.
La salud es un término que se asocia directamente con la higiene. Buscar la salud es el objetivo de quienes visitan cualquier hospital público del país, pero esta última no entra en la cartelera de servicios ofrecidos de algunos de ellos, pese a la asignación de un personal de mantenimiento y de limpieza.

Paredes manchadas, puertas de cristales rotas y oxidadas; áreas malolientes, cúmulo de basura, baños con moho y mugre, inodoros y lavamanos rotos, pasillos sucios, ascensores sin funcionamiento, plafones quitados, a medio quitar y oxidados es una de las realidades que se perciben, en este caso, en el hospital general Moscoso Puello y en el infantil Robert Reid Cabral, especialmente en el primero.

Pero más que percibir esta realidad, también es inevitable notar que la deficiencia, el mal estado de las instalaciones y la falta de higiene se han convertido en costumbre y le es indiferente al personal operativo y a los pacientes que visitan los hospitales.

Condiciones de una de las paredes del hospital Francisco Moscoso Puello.
Pacientes, al ser consultados sobre la situación, expresaron frases como “todo muy bien”, “yo lo veo bien”, y mucho hay que decir sobre las condiciones del “baño del personal”, que, pese a estar poco higiénico el inodoro, el piso y el lavamanos, también sirve, aparentemente, como depósito de basura.
Las explanadas y las partes traseras de estos centros médicos son otras de las áreas que presentan descuido: en el Moscoso Puello se observó fundas de basuras acumuladas, cajas y hasta un gato, que aparentemente habita allí.
El hospital Moscoso Puello recibe más de 400 pacientes diarios. Pertenece al tercer nivel de atención médica y cuenta con alrededor de 21 especialidades médicas y 20 consultorios. Además, se ubica en una de las zonas más populares del Distrito Nacional, en el sector Ensanche Luperón, colindando con Villas Agrícolas y Capotillo.
El hospital pediátrico también pertenece a la clasificación de tercer nivel y es el de mayor referencia nacional en esta área. Ofrece servicios de fisiatría y rehabilitación, dermatología pediátrica, psicología infantil, ginecología pediátrica y adolescente, ortopedia de columna, nutrición y otras especialidades médicas.
En el mes de diciembre, al hospital se le remozó el área de facturación y de infusión ambulatoria.
Tercer nivel de atención
Las autoridades de salud definen a un hospital de tercer nivel como aquel centro médico que atiende casos críticos y requerimientos de salud que no pueden ser atendidos en hospitales me menor categoría.
Los hospitales que pertenecen a este nivel de atención cuentan con servicios de subespecialidades, procedimientos de alta tecnología, ambulancia, banco de sangre, cirugía especializada, procedimientos de imágenes como resonancia magnética y tomografías; medicina nuclear, trasplantes de órganos, laboratorio clínico especializado, unidad de pie diabético y unidades cardiovasculares.
Asimismo, cuentan con farmacias ambulatorias o comunitarias.


