NUEVA YORK — Miles de enfermeras y enfermeros de la Ciudad de Nueva York tenían previsto regresar a protestar el martes, al entrar en su segundo día la huelga contra algunos de los principales sistemas hospitalarios de la ciudad.
La huelga, que se produce durante una temporada de gripe particularmente intensa, involucra a aproximadamente 15,000 enfermeras de varios hospitales privados, incluidos NewYork-Presbyterian/Columbia, Montefiore Medical Center y el hospital Mount Sinai.
Los hospitales afectados han contratado a un gran número de enfermeras temporales para intentar cubrir la falta de personal. Tanto las enfermeras como los administradores de los hospitales han instado a los pacientes a no posponer la atención médica durante la huelga.
Esta medida laboral se produce tres años después de una huelga similar que obligó a los centros médicos a trasladar a algunos pacientes y desviar ambulancias.
Al igual que en la huelga de 2023, las enfermeras han señalado los problemas de personal como un punto clave del conflicto, acusando a los grandes centros médicos de negarse a comprometerse con medidas que garanticen cargas de trabajo manejables y seguras.
Los hospitales privados sin fines de lucro involucrados en las negociaciones actuales afirman haber logrado avances en materia de personal en los últimos años y consideran que las demandas del sindicato son excesivamente costosas.
El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, acompañó a las enfermeras en un piquete frente a NewYork-Presbyterian, elogiando a los miembros del sindicato por buscar «dignidad, respeto y la remuneración y el trato justos que merecen».

