NUEVA JERSY.-Todos para uno y uno para todos: con la fuerza del trabajo en grupo, España desapareció a Lionel Messi y se consagró campeona del Mundial de 2026 al vencer 1-0 a Argentina en la prórroga este domingo a las afueras de Nueva York.
Con un disparo furioso del revulsivo Ferran Torres (106′), los ibéricos pusieron fin al heroísmo del portero albiceleste, Emiliano «Dibu» Martínez, y ganaron su segunda estrella, tras la conquistada en Sudáfrica 2010.
La Roja dio una despedida amarga a Messi, quien a sus 39 años jugó, según ha dicho, su último partido en una Copa del Mundo. El 10 dice adiós sin poder revalidar el título ganado en Catar 2022.
Ferran Torres, con su gol en el minuto 106, emuló a Andrés Iniesta en el 116 de Sudáfrica 2010 para guiar a España a su segunda estrella de campeona del mundo en un partido en el que los de Luis de la Fuente dominaron e impusieron la fortaleza defensiva a la que acostumbraron durante el torneo.
Luego del gol y, pese a tener un jugador menos por la expulsión de Enzo Fernández, la Argentina lo intentó hasta el final. De hecho, al 120+2 al mediocampista Giuliano Simeone le quedó el balón en el área tras un córner, pero su remate se fue desviado.
Con esta victoria, la Roja vuelve a levantar el trofeo 16 años después de su inolvidable primer título en Sudáfrica 2010, cuando se convirtió en la primera selección europea en ganar la Copa del Mundo fuera de Europa.
El equipo de Luis de la Fuente cerró así un recorrido sólido que combinó solvencia defensiva y apariciones decisivas en los minutos finales.
Resumen de la final
El primer tiempo no tuvo muchas jugadas destacas, pero mantuvo a España como dominadora, desde la posesión del balón. En la banda derecha Lamine Yamal estuvo muy activo desde el inicio, tanto que a los 5 minutos remató al arco, pero Emiliano ‘Dibu’ Martínez se quedó con el balón.
Casi al final de la primera mitad, España tuvo dos ocasiones más. Luego de una jugada colectiva sobresaliente, el delantero Mikel Oyarzabal remató al 39′ fuera del área, pero el Dibu atajó el disparo.
Para el 43′ fue un lateral como Marc Cucurella el que lo intentó desde lejos, fue un chute que pasó cerca del poste.
Del lado argentino, no tuvieron ni un solo remate, algo que no les sucedía desde Inglaterra 1966, según informó la plataforma deportiva OptaJoe. Al minuto 44 perdieron por lesión al central Lisandro Martínez, reemplazado por Nicolás Otamendi.
En los segundos 45 minutos, la superioridad España escaló, haciendo al Dibu Martínez figura del partido. De diversas formas y con varios jugadores, generaron ocasiones de gol.
Al 64′, el mediocampista Dani Olmo probó al portero argentino desde fuera del área, generando un córner. Poco después (67′) el ingresado Ferrán Torres cabeceó y el Dibu lo atajó sin dar rebote.
Mientras que al 77′, España tuvo hasta dos chances de gol. Primero un remate de Pedri, que también entró en el segundo tiempo, y luego Cubarsí de larga distancia, un balón que Martínez despejó.
Al 90+3′, el partido tomó otro cariz. Primero el Dibu desvió otro balón, esta vez de Nico Williams. Poco después, Fernández fue expulsado por doble amonestación.
Y en el último instante, ya con ocho minutos jugados después de los 90, Emiliano Martínez despejó un tiro libre de Yamal que pintaba para golazo.
El primer tiempo extra fue de mayor dominio para España, tanto que al 96′ le anularon un gol a Nico Williams.
También hubo otra tapada del Dibu Martínez tras un cabezazo de Williams. La Roja lo intentó de varias formas, pero el arquero fue más hasta ese momento.
Aunque se erigió en gran figura de la final, las atajadas de Martínez no evitaron la caída argentina, que ni siquiera remató al arco. Con la zurda de Ferran, España ganó merecidamente.
Camino a la segunda estrella
La Roja inició el torneo en el Grupo H, donde empató 0-0 con Cabo Verde y luego encadenó dos victorias: 4-0 ante Arabia Saudita y 1-0 frente a Uruguay. En dieciseisavos superó con autoridad a Austria por 3-0 , marcando el inicio de una fase eliminatoria en la que logró imponerse en los cierres de partido.
En octavos de final, España se impuso 1-0 a Portugal, en un clásico ibérico con clima de final anticipada que se resolvió en el minuto 90 con una definición de Mikel Merino. Ese duelo confirmó además los registros históricos de su arquero Unai Simón de imbatibilidad en los Mundiales y de la zaga española, que extendieron el récord absoluto de más minutos consecutivos sin recibir goles en la historia de la Copa del Mundo.
Los cuartos de final ante Bélgica ofrecieron otra definición agónica: tras el 1-1, Pau Cubarsí probó desde lejos al minuto 88 y el rebote del arquero Lammens quedó servido para que Merino marcara el 2-1 y su segundo tanto decisivo consecutivo. En semifinales, España dominó de principio a fin a Francia en el Estadio Dallas y se impuso 2-0, asegurando el pase al partido por el título que terminaría consagrando a la nueva bicampeona del mundo.


