España venció 2-0 a Francia en Dallas y se clasificó para la final del Mundial 2026, la segunda de su historia. Miles de personas celebraron en las calles de toda España, mientras la prensa internacional elogiaba el nivel del combinado de Luis de la Fuente.
NUEVA JERSEY.-El martes por la noche España volvió a mirar al cielo, y esta vez con razón: 16 años después de Sudáfrica, La Roja es de nuevo finalista de un Mundial. Un penalti que trasformó Mikel Oyarzabal y un zarpazo de Pedro Porro bastaron para tumbar a una Francia que llegaba invicta, con Mbappé al frente, que partía como favorita para alzarse con el título mundialista.

Los jugadores lo festejaron en el vestuario y hacen soñar a todo un país con la segunda estrella dorada en la camiseta nacional.
El domingo, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, España peleará por el título ante el ganador del Argentina-Inglaterra, que se decide hoy mismo en Atlanta.
Rodri y una generación que ya piensa en el sueño americano
Dentro del estadio, el abrazo colectivo se prolongó varios minutos después del pitido final. De la Fuente fue dando entrada a Ferran, Mikel Merino, Pedri, Nico Williams y Marcos Llorente para que toda la plantilla pudiera vivir sobre el césped una clasificación histórica entre «olés» de la grada.
El capitán Rodri no escondió la magnitud del momento: reconoció que el domingo llega el partido más importante de la vida de este equipo, y se mostró especialmente orgulloso de lo que representa este pase para el país.
También tuvo palabras para sus compañeros de medio campo, a quienes agradeció la ayuda para llevar el partido al terreno que España quería, frente a un rival que definió como muy físico y exigente. Desde la grada, testigos de lujo: Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos y Xavi Hernández, la generación que coronó a España en 2010, vieron nacer a otra que ya se atreve a soñar con lo mismo.
Medio país se echó a la calle
El país entero se echó a la calle a celebrarlo como si ya tuviera la Copa entre las manos. La fiesta no tuvo un único escenario, tuvo un mapa entero. En Madrid, la Plaza de Colón se transformó, aunque fuera por una noche, en la ‘Plaza Selección’, con pantalla gigante y ‘fan zone’ incluidos, y miles de aficionados bailando hasta la madrugada. Pero los festejos se extendieron mucho más allá de la capital: de Zaragoza a Málaga, y de Sevilla a Barcelona, no quedó ciudad sin bandera ni balcón sin cántico.
Ni la Casa Real se quedó al margen. El rey Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía siguieron el triunfo desde Barcelona y no tardaron en felicitar a la selección.
Pedro Sánchez, que esa noche andaba de visita en París en plena fiesta nacional francesa, tampoco pudo contenerse: escribió en mayúsculas y con espacios entre cada letra un «E S P E C T A C U L A R ¡A LA FINAL!» que se hizo viral en minutos.
La banquera Ana Botín, asidua a las gradas cuando juega España, celebró en redes el dominio del equipo de principio a fin. Y Javier Bardem, que vio el partido desde la grada de Arlington con la camiseta de Borja Iglesias puesta, resumió el sentir colectivo ante los medios españoles: «Esto es como una película de emoción absoluta. ¡A por Nueva York ahora!».
El cameo que nadie esperaba: iShowSpeed y Ana Botín
Entre tanta épica futbolística, también hubo hueco para lo absurdo. Un vídeo grabado junto al ambiente del Mundial se volvió viral en cuestión de horas: en él se ve a Ana Botín, presidenta del Banco Santander, pidiéndole una foto a iShowSpeed, el streamer estadounidense que se ha paseado por todo el torneo, mientras le presenta a Juan Roig, presidente de Mercadona.
La escena, que solo puede ser digna del mejor cuadro surrealista de Dalí, terminó con la propia Botín invitando en broma al streamer a abrirse una cuenta en su banco. La imagen de dos de los empresarios más influyentes de España haciendo cola por una foto con el youtuber más ruidoso del Mundial es ya parte de la historia.
La prensa extranjera se rinde a España
El eco llegó rápido y desde todos los rincones del planeta.
La ‘BBC’ no se guardó nada: «Una magnífica España vence a Francia y llega a la final del Mundial», tituló. En Italia, la ‘Gazzetta dello Sport’ habló de una Francia aplastada y de una Roja que regresa a la final después de 16 años, mientras que en Alemania el ‘Bild’ resumió el golpe en cuatro palabras: «Francia en estado de shock».
El ‘Daily Mail’ fue más lejos al asegurar que ninguna estrella francesa apareció en toda la noche, y ‘Le Parisien’, más comedido, definió a España como un equipo menos espectacular pero más completo que Francia.
La autocrítica más dura, sin embargo, llegó desde la propia Francia.’ L’Equipe’ abrió su crónica con una frase que dolía especialmente por la fecha: «Este 14 de julio, su día de gloria no llegó», en referencia a la fiesta nacional francesa arruinada por España y al himno galo. El exjugador Emmanuel Petit fue igual de tajante en ‘RMC Sports’ al reconocer que Francia había recibido una lección técnica, y el periodista Daniel Riolo cargó directamente contra el final de ciclo de Didier Deschamps.
Al otro lado del Atlántico, agencias como AP hablaron directamente de «brujería» española, y en Argentina, tanto ‘Olé’ como ‘TyC Sports’ resumieron con sorna el historial reciente entre ambas selecciones, dejando claro que a Francia, últimamente, España se la sabe de memoria. En Uruguay, hasta ‘El País’ se sumó al coro para señalar que la Furia Roja dejó en nada a los galos camino de la final.




