SANTO DOMINGO. – El Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC, por sus siglas en inglés) se ha convertido en uno de los centros de detención federal más conocidos de Estados Unidos, especialmente por albergar a detenidos de alto perfil mientras esperan juicio o sentencia en los tribunales federales.
La prisión federal de seguridad media administrada por la Oficina Federal de Prisiones tiene como principal función actuar como centro de detención previo al juicio o sentencia, por lo que no se trata de una prisión de larga condena, sino de un lugar donde se mantienen a acusados mientras se realizan sus procesos judiciales en Nueva York.

Un «infierno en la Tierra», la prisión federal de Nueva York donde está preso Maduro
La instalación ha sido objeto de atención pública y crítica tanto por las condiciones internas como por la notoriedad de muchos de sus detenidos.
En la única prisión federal de Nueva York, sus alrededor de 1.200 reclusos esperan ser juzgados en tribunales federales, desde que cerró el Centro Correccional Metropolitano en el sur de Manhattan.
A lo largo de los años, esta cárcel ha albergado a distintos personajes conocidos internacionalmente, así como a figuras acusadas de delitos graves como Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del Cártel de Sinaloa, Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México, procesado en tribunales estadounidenses y Sean “Diddy” Combs, productor y empresario musical, ingresado durante procedimientos legales en su contra.
Al listado se unirá el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien fue capturado en Caracas durante una operación de fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York, donde enfrentará cargos federales por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas, según reportes del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York.


Maduro y su esposa, Cilia Flores, llegaron a suelo estadounidense y fueron procesados inicialmente en las instalaciones de la DEA antes de ser trasladados al MDC Brooklyn bajo estricta custodia, con una audiencia prevista ante la justicia federal en Manhattan.
Este traslado no solo constituye un hecho sin precedentes en la relación entre Estados Unidos y un jefe de Estado extranjero en funciones, sino que también coloca a Maduro junto a otros reos ilustres dentro de una cárcel federal que ha sido, a menudo, foco de controversias sobre condiciones internas, violencia entre reclusos y dificultades estructurales.
La acusación original, basada en una investigación de la DEA, señalaba a Maduro como líder del Cartel de los Soles, una red vinculada a altos mandos militares venezolanos que buscaba enriquecerse y «utilizar la cocaína como un arma contra Estados Unidos».
Maduro fue detenido en Miraflores, la residencia presidencial en Caracas, junto con su esposa, Cilia Flores, que también ha sido trasladada a Nueva York en el mismo avión.
Maduro y Flores deberán comparecer por la acusación de cuatro cargos relacionados con narcoterrorismo y tráfico de cocaína.


