SANTO DOMINGO.– La Junta Central Electoral (JCE) inició el proceso de captura de datos biométricos como parte del primer hito del proyecto de renovación de la Cédula de Identidad y Electoral, un programa que se extenderá hasta el 23 de enero de 2026 y que marca el comienzo formal de la transición hacia un nuevo documento de identificación nacional con mayores estándares de seguridad y tecnología.
La primera persona en participar fue Digna Mercedes Díaz Rodríguez, la servidora con mayor antigüedad de la institución, quien ingresó a laborar en la JCE en 1973.
De acuerdo con el cronograma establecido, la fase I se desarrolla del 8 al 12 de enero, dirigida a colaboradores de las direcciones de Cedulación e Informática; la fase II, del 12 al 16 de enero, abarcará todas las dependencias del Gran Santo Domingo y Santiago; mientras que la fase III, del 19 al 23 de enero, se extenderá al resto de las dependencias a nivel nacional.
Este proceso forma parte de la primera etapa de la renovación del documento, cuya entrega inicial se realizará de manera simbólica el 26 de enero, cuando el presidente Luis Abinader reciba la primera cédula definitiva durante un acto en el auditorio de la JCE, donde fue habilitado un centro de cedulación, con motivo del natalicio de Juan Pablo Duarte.
Características y beneficios de la nueva cédula
El presidente de la Junta Central Electoral, Román Andrés Jáquez Liranzo, presentó la nueva cédula de identidad y electoral, la cual calificó como un documento de última generación, al incorporar alta tecnología, un chip inteligente y más de 100 medidas de seguridad, lo que representa un cambio estructural en el sistema de identificación de la República Dominicana.
La nueva cédula será fabricada en policarbonato, un material utilizado en países como Finlandia, y contará con un chip de identidad diseñado para prevenir la clonación y la falsificación.
En total, la JCE proyecta la entrega de 9.4 millones de cédulas, incluyendo por primera vez una cédula para extranjeros con estatus legal en el país. El documento tendrá una vigencia de hasta 20 años, lo que permitirá reducir la frecuencia de renovación y generar ahorro en recursos públicos.
Entre las innovaciones, se informó que la nueva cédula funcionará como documento de viaje, pudiendo sustituir el pasaporte en caso de pérdida, al estar certificada por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Jáquez Liranzo anunció que entre febrero y marzo iniciará la primera fase de entrega general y captura de datos, y precisó que el nuevo documento, cuyo color está inspirado en el Larimar, piedra semipreciosa que identifica al país, reemplazará definitivamente la cédula actual, la cual dejará de estar vigente en marzo de 2027.


