Por Juan Ernesto Silva
NUEVA YORK.-Recientemente se comienzan a recoger los bártulos que se emplearon en el evento donde se expusieron las últimas novedades culturales de la Comunidad Dominicana en el estado de New York de U.S.A.
Tenemos que felicitar a las autoridades de esta agencia por el desempeño, siempre cercano, afable y equidistante a todos los grupos y líderes que interactúan en los afanes culturales, políticos y económicos de la comunidad Dominicana en los Estados Unidos de Norte América.
El acierto de darle por primera vez, participación a los Jóvenes estudiante de la Escuela George Washington del Alto Manhattan constituyó un paso adelante largamente anhelado y señalado por nosotros, los miembros del taller “Nosotros Contamos “ de la Dirección de Cultura Dominicana de Nueva York.
Siempre señalamos, este contrasentido de ignorar a los jóvenes hispano-hablantes de los colegios y universidades de nuestra ciudad. Eso estuvo requeté bien. ¡Que se extienda y se repita!
Lo que no estuvo bien, fue, la organización general del evento ferial. Hay que contratar a unas personas expertas para organizar esos eventos y evitar los desajustes y desinformaciones que limitaron el rendimiento cultural de venta y exposición de nuevos y viejos creadores.
La orientación al público que llegaba al evento tenía que ser el paso previo de acceso a la Feria. Las actividades deben estar mejor señaladas y accesibles.
Los quioscos de venta debieron estar claramente iluminados, ya que se iban a exponer obras literarias y expositores. Los estantes de las ventas de libros deben estar mejor iluminados para facilitar el hojeado de los textos.El sonido en el salón de manualidades estaba molestoso por el volumen estridente hasta para un medio sordo como yo.
La música debe escogerse con cuidado para que sea lo mejor de nuestro folklore y que exalten nuestras bellas tradiciones y los mejores intérpretes.
Páutese la música a volúmen cómodo. Especialmente en la recepción, ni muy alta, ni muy violenta, etc.
La música debe ser al gusto de la gente joven también. Hay que tener mucho tacto para complacer a todos… En la recepción no se debe recibir el público con una música estridente. Allí se conversa, se socializa y se orienta a los asistentes.
En cuanto a la comida hay que hacer ajustes de última hora para que alcance y las botellas de agua deben ser pequeñas para evitar desperdicios y molestias.
En próximos eventos culturales, ya no tendremos a estos estudiantes, ya estarán estudiado profesiones, o formando familias, vendrán nuevos actores para despertar a los grandes valores de nuestra cultura, tradiciones y grandezas históricas. Hago votos para que las autoridades y el superior gobierno apuntalen el esfuerzo que hacemos en el extranjero.
Estas observaciones, las hago, revestido de las mejores intenciones y para que estos eventos en el futuro sean exitosos y brillen con renovado esplendor patriótico.
Telf. Cell.929- 250-8310 del autor

