SANTO DOMINGO.– Las llamadas telefónicas reproducidas durante el juicio de fondo por la tragedia del Jet Set muestran reportes reiterados sobre filtraciones en el techo de la discoteca y comunicaciones dirigidas al propietario, Antonio Espaillat.
Llamadas sobre filtraciones en el Jet Set
Durante la audiencia de este viernes, el perito Eddy Antonio Ogando, del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), continuó reproduciendo decenas de llamadas realizadas a Espaillat, en las que se informaban las condiciones del techo del establecimiento.
En varias de las llamadas se escucha la expresión: “Pila de agua, aquí está cayendo”, utilizada para describir la situación que se registraba en el lugar.
En la audiencia anterior, Ogando identificó un mensaje enviado el 12 de agosto de 2024, a las 11:36 de la noche, desde un número asociado a Antonio Espaillat. El contenido hacía referencia a una situación con una mesa que habría tenido que ser movida debido al agua proveniente de un aire acondicionado.
El mensaje expresaba preocupación por el problema y señalaba que la situación estaba provocando “vergüenza” y pérdidas económicas.
Posteriormente, el fiscal preguntó al perito qué había respondido el propietario del dispositivo analizado, identificado durante la audiencia como Manuel Jiménez.
Ogando explicó que Jiménez respondió mediante una nota de voz, por lo que el fiscal solicitó al tribunal su reproducción.
En el audio, Jiménez sostuvo que el problema no había sido provocado por ellos y explicó que había encendido los aires acondicionados. También afirmó que, mientras permanecieron en el lugar, el equipo no había derramado agua y mencionó a una persona identificada como Gregory como testigo de lo ocurrido.
Pruebas del juicio por colapso del techo
Las llamadas y mensajes forman parte de las pruebas que el Ministerio Público presenta durante el juicio de fondo contra Antonio y Maribel Espaillat por el colapso del techo de la discoteca Jet Set.
El desplome ocurrió durante la madrugada del 8 de abril de 2025, mientras se desarrollaba una presentación del merenguero Rubby Pérez, dejando 236 personas fallecidas y 180 heridas.


