NUEVA YORK — El detective retirado del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), acusado de matar de un solo tiro a otro conductor en el puente George Washington en un presunto caso de ira al volante, regresó al tribunal este martes; el acusado permanece en libertad tras haber pagado una fianza de un millón de dólares.
Fue la primera vez que Victor Romero apareció ante las cámaras desde su detención la semana pasada en relación con la muerte de Koran Irvine, un hombre de 46 años y padre de dos hijos. Durante la audiencia Romero no habló. En el lugar también habían varios trabajadores de Con Edison, donde era empleado Irvine, quienes hablaron fuera de la corte.
Irvine trabajaba para la empresa Con Edison, aunque no se encontraba en horario laboral en el momento del suceso. Empleados de Con Edison y representantes sindicales se manifestaron este martes por la mañana antes de la comparecencia de Romero, abucheándolo mientras era conducido al interior del edificio.
Más tarde, se espera que la familia de Irvine se concentre frente al tribunal para presionar a la fiscalía a fin de que endurezca los cargos contra el presunto autor. La fiscalía ha imputado a Romero por homicidio voluntario, y no por asesinato, tal como había planteado inicialmente la policía.
La próxima comparencia de Romero en el tribunal criminal de Manhattan prodria ser pronto.
Irvine fue asesinado a tiros en el puente la semana pasada, en un aparente caso de ira al volante. Su familia hizo declaraciones tras la audiencia judicial que se llevó a cabo la semana pasada en Manhattan y tiene previsto dirigirse a los medios de comunicación este martes.

«Hablo con mi hermano todos los días», dijo Zeria Irvine. «Él me guía cada día. ¡Hemos perdido a un padre!».
«¿Cómo es posible que él pudiera irse a casa esa misma noche y cenar, mientras que mi hermano ya no pudo cenar con sus hijos ni con su esposa…? Tú no vales ni una mínima parte de lo que vale mi hermano», añadió.
Nicholas Liakas, uno de los abogados que representa a la familia Irvine, compartió la siguiente declaración:
«Resulta profundamente preocupante que Victor Romero, un detective retirado del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), fuera acusado inicialmente de asesinato, para luego ver cómo ese cargo se reducía al de homicidio involuntario; y que, además, ahora haya podido pagar una fianza para quedar en libertad. Es evidente que recibió un trato preferencial debido a su antiguo cargo en las fuerzas del orden. La familia de Koran Irvine merece una explicación completa y transparente. Seguiremos apoyándolos y luchando para que se exijan responsabilidades y se haga justicia».


