WASHINGTON.-Durante una sesión del Senado de los Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, cuestionó la posición de la Organización de Estados Americanos (OEA), frente a la crisis humanitaria y de seguridad en Haití.
Rubio, animó, asimismo, a la OEA dar «un paso al frente» y liderar una misión internacional de paz en el país caribeño vecino de la República Dominicana.
Insiste Rubio en que el Gobierno de Donald Trump está «preparado para desempeñar un papel de liderazgo en ese aspecto», pero advirtió que necesitan la participación de otros socios de la región «que se ven igual de afectados, si no más, por lo que está sucediendo allí».
«Eso significa que organizaciones como la OEA, a la que contribuimos bastante, den un paso al frente y proporcionen una misión con países miembros para abordar el problema de Haití, que está a punto de dar un giro muy dramático si no se aborda con prontitud», exclamó sobre la organización con su sede en Washington y que agrupa a más de 30 países de las Américas.
Según la nota que recogen agencias internacionales, Rubio resaltó que esto no supone una amenaza ni que su país considera retirarse del bloque multinacional, sino que pretende «animar» a los aliados en la región a participar más activamente en la búsqueda de una solución.
«Porque se podría pensar que una de las razones por las que existe la OEA es para abordar una crisis como la que tenemos en Haití», expuso el alto cargo de la Administración Trump.
La propia ONU afirma que la crisis de seguridad en Haití alcanza niveles críticos, urge la pronta asistencia internacional

La situación en Haití se deteriora rápidamente y pronto puede llegar a un punto de no retorno, advirtió el lunes 21 de abril 2025 la representante especial de la ONU en ese país.
Los ataques son cada vez más coordinados y han afectado zonas que antes eran seguras como Delmas, Pétion-Ville y el centro de Puerto Príncipe, además de expandirse hacia los departamentos del Oeste, Centro y Artibonite.

Uno de los incidentes más alarmantes fue la toma de la ciudad de Mirebalais, donde más de 500 reclusos escaparon en el quinto motín carcelario en menos de un año, refirió Salvador.
La violencia supera la capacidad policial
“La magnitud y duración de esta violencia ha superado la capacidad de la Policía Nacional Haitiana, incluso con el apoyo de las Fuerzas Armadas y la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad”, declaró la enviada especial.
Salvador detalló que en febrero y marzo, más de 1000 personas fueron asesinadas y al menos 60.000 debieron desplazarse huyendo de la violencia, lo que agravó una crisis humanitaria que ya afecta a más de un millón de personas.

La responsable de la Oficina Integrada de la ONU en Haití (BINUH) dijo que frente al colapso institucional, muchos ciudadanos se han organizado para defender sus comunidades, mientras que miles han salido a las calles para exigir medidas más eficaces.
Sin embargo, añadió, “las capacidades nacionales siguen siendo limitadas”. Recordó que el 14 de abril pasado se aprobó un presupuesto revisado para reforzar a la policía y al ejército, aunque alertó de que las propias autoridades haitianas afirman que no será suficiente sin apoyo internacional urgente.
Situación humanitaria deplorable
La crisis humanitaria de Haití ha alcanzado niveles críticos, afirmó Salvador.
Los brotes de cólera y la violencia de género, especialmente en los asentamientos de desplazados, son generalizados. La inseguridad ha obligado al cierre de 39 centros de salud y más de 900 escuelas en Puerto Príncipe, precisó.
En este renglón, instó a los Estados a apoyar el Plan de Respuesta Humanitaria 2025, y refrendó el compromiso de la ONU de “ayudar a brindar asistencia vital, especialmente a mujeres, niñas y niños, y de promover la paz social mediante iniciativas gubernamentales”.
La representante especial subrayó los desafíos que enfrentan las agencias de las Naciones Unidas para llevar asistencia vital a los necesitados dado el aislamiento de la capital, bloqueada por tierra y sin vuelos comerciales desde noviembre.

Aun así, apuntó, el organismo ha mantenido su presencia con modalidades híbridas y reducidas. Pero “sin fondos predecibles y suficientes, incluso esta mínima presencia está en riesgo”, enfatizó.
Sin asistencia internacional vendría el caos total
En el ámbito político, Salvador explicó que, pese al caos, el gobierno de transición avanza en la organización de elecciones para febrero de 2026, y reportó que se han iniciado consultas constitucionales y preparativos logísticos, aunque también aclaró que el deterioro de la seguridad pone en duda la viabilidad del proceso.
La enviada de la ONU concluyó pidiendo al Consejo de Seguridad que refuerce el respaldo a la Misión Multinacional de Seguridad y que aplique sanciones efectivas. “Haití se encuentra en un momento decisivo. Sin asistencia internacional concreta y oportuna, el país podría caer en el caos total”, puntualizó.


