CALIFORNIA.-Un hombre que se cree asesinó a su hijo a puñaladas murió el domingo en la tarde luego de registrarse un tiroteo que involucró a oficiales de la policía de San José.
La balacera ocurrió alrededor de las 3:25 p.m., en el Parque Cataldi, en el vecindario Berryessa, luego de que los oficiales recibieran una llamada del 911 en la que un padre presuntamente reportaba que su hijo, de 9 años, había sido apuñalado por un desconocido.
Paul Joseph, jefe de policía, informó que durante la llamada, el hombre se mostró histérico y aseguraba que el sospechoso aún continuaba en el parque.
Joseph explicó que al llegar a la escena, los oficiales hallaron al hombre, identificado como Mateusz Dzierbun, cerca del cuerpo del niño, cubierto de sangre y armado con un cuchillo grande.
En ese momento, los oficiales determinaron que Dzierbun se describió a sí mismo cuando brindó la descripción del supuesto sospechoso al operador del 911.
Aunque le dieron órdenes para que bajara el cuchillo, para así poder atender al menor, Dzierbun hizo caso omiso y dijo en varias oportunidades que quería que la policía le disparara, se indicó.
Posteriormente, Dzierbun se acercó a los oficiales, provocando que le dispararan.
El jefe de policía dijo que un oficial, con cuatro años de experiencia, y un sargento, con 19 años en las fuerzas del orden, fueron los que estuvieron involucrados en la balacera. Ambos tenían sus cámaras corporales encendidas al momento del tiroteo.
«No hay ninguna explicación para que un padre le quite la vida a su propio hijo, especialmente de esa forma tan violenta. Lo que sí sabemos es que fue premeditado, el sospechoso escogió la ubicación y planeó la confrontación con los oficiales para que lo mataran. El suicidio a manos de la policía es un acto cobarde», aseveró Joseph.
Las autoridades afirmaron que Dzierbun no tenía antecedentes criminales y tampoco historial de sufrir de alguna enfermedad mental.


