SANTO DOMINGO. – Un tribunal condenó a 30 años de prisión al exmiembro de la Policía Nacional Juan Luis Jiménez, tras encontrarlo culpable de la muerte a tiros de su pareja, Meylin Ariany Marte Rodríguez, y de su suegra, Marisela Rodríguez Marte, en un hecho ocurrido el 18 de enero de este año en la provincia La Vega.
El caso provocó gran conmoción en La Vega, donde familiares y comunitarios reclamaron justicia por la muerte de ambas mujeres.
La investigación determinó que Marisela Rodríguez trasladó a su hija hasta su residencia, ubicada en el sector Los Robles, en el municipio de La Vega. Sin embargo, esa misma noche, alrededor de las 10:00, el entonces segundo teniente de la Policía Nacional llegó a la vivienda en un vehículo que, presuntamente, había tomado prestado para evitar ser identificado.
De acuerdo con el expediente acusatorio, el hoy condenado ingresó a la propiedad tras saltar la verja perimetral y acceder por la parte trasera de la vivienda. Una vez dentro, entró a la habitación donde se encontraba su pareja y le disparó en múltiples ocasiones.
El Ministerio Público estableció que, al salir de la habitación, Jiménez también atacó a Marisela Rodríguez, a quien igualmente le realizó varios disparos que le provocaron la muerte en el lugar.
Durante el ataque resultó herido Franklin Ruiz Inoa, empleado doméstico de la familia, quien recibió un impacto de bala, pero logró escapar y sobrevivir.
Tras cometer los hechos, el entonces agente huyó del lugar y permaneció prófugo durante varios días. Su captura se produjo luego de un amplio operativo de búsqueda que incluyó la ejecución de 31 allanamientos, además del uso de helicópteros, drones y labores de inteligencia.
Posteriormente, un tribunal de La Vega le impuso un año de prisión preventiva como medida de coerción, mientras el Ministerio Público lo procesaba por los cargos de asesinato, violencia de género, violencia intrafamiliar agravada y violación a la Ley 631-16 sobre Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
Con la decisión emitida este martes, el tribunal lo declaró culpable del doble homicidio y le impuso una condena de 30 años de prisión.


