MINNIAPOLIS.-Un juez en San Antonio ordenó el sábado a las autoridades migratorias que liberaran a Adrian Conejo Arias y a su hijo de cinco años, Liam, quienes fueron enviados como detenidos a un centro en Texas tras ser detenidos en Minneapolis.
El congresista demócrata por Texas, Joaquín Castro, publicó este domingo que «ayer, Liam, de cinco años, y su padre, Adrián, fueron liberados del centro de detención de Dilley».
«Los recogí anoche y los acompañé de regreso a Minnesota esta mañana. Liam ya está en casa, con su gorra y su mochila. Gracias a todos los que exigieron la libertad de Liam. No descansaremos hasta que todos los niños y sus familias estén en casa», escribió el congresista junto a varias fotos.
Parece que Liam y su padre salieron del aeropuerto por una puerta de seguridad, según reportes de NBC News.
El magistrado Fred Biery, de la Corte de Distrito de San Antonio, fue el responsable de la orden en respuesta al «habeas corpus» presentado por los abogados de ambos.
«Se prohíbe cualquier posible o prevista expulsión o traslado de los peticionarios en virtud de la presente detención. Si los peticionarios son detenidos nuevamente conforme al artículo 1226 del Título 8 del Código de los Estados Unidos, se deberán seguir todos los procedimientos aplicables, incluyendo la celebración de una audiencia para la fijación de fianza’, ordenó el juez en su fallo.
El menor y su padre fueron detenidos por agentes de ICE el pasado 20 de enero en la entrada de su hogar, momentos después de que el niño regresara a casa tras asistir al preescolar ese día, declaró Zena Stenvik, superintendente de las Escuelas Públicas de Columbia Heights, Minneapolis.
Una testigo declaró haber escuchado a un adulto dentro de la casa suplicando a los agentes que dejaran al niño.
Una foto del menor, con un gorro azul de invierno y una mochila de Spider-Man, mientras era detenido, ha circulado ampliamente y ha generado fuertes reacciones.
Un juez federal emitió el lunes una orden temporal que prohíbe al gobierno de Trump deportar a Ramos y Arias de Estados Unidos mientras se impugna su detención.
Funcionarios del gobierno, el abogado de la familia y vecinos han presentado versiones contradictorias sobre si los padres tuvieron una oportunidad adecuada para dejar al niño con otra persona.
Vecinos y funcionarios escolares afirman que los agentes federales de inmigración utilizaron al niño de preescolar como «cebo», pidiéndole que tocara la puerta de su casa para que su madre abriera. El Departamento de Seguridad Nacional ha calificado esta versión de los hechos como una «mentira absoluta». Afirmó que el padre huyó a pie y dejó al niño en un vehículo con el motor encendido en la entrada de su casa.

