Por: María Hernández
La tradición cristiana recuerda el jueves 4 de junio, el Día de Corpus Christi , deriva del latín que significa «Cuerpo de Cristo» y en la República Dominicana como en muchos países del mundo es un día de recogimiento y de respeto a la memoria de quien entregó su vida para que la humanidad se salvara: Jesucristo.
A pesar de que el Día de Corpus Christi es el jueves, algunas diócesis de nuestro país trasladaron sus principales actos para el siguiente domingo, que es el 7 de junio. Tradicionalmente se celebra con misas de forma solemne y también con procesiones en las vías donde es llevado el Santísimo Sacramento durante recorridos que pueden durar una hora o más.
Es una fecha que no se puede mover, como lo ha instituido la iglesia católica en coordinación con el Estado, a través de leyes que reposan en el Congreso Nacional y que incluye a todos los sectores tanto público como privado, por lo que todas las labores se restablece el viernes 5 de junio, en este año 2026, aunque hay empresas como las de zonas francas y call center que se mantienen trabajando como normal ese día, pero lo pagan doble.
Al hacer historia de esta importante festividad religiosa tenemos que se celebra justo a los 60 días después de realizarse en la iglesia católica el Domingo de Resurrección. Su objetivo principal es la celebración de la eucaristía y es otra actividad que tiene como fin consagrar tanto al pan como al vino como una forma de recordar la muerte y la resurrección de Jesucristo, como lo indican diversas plataformas religiosas.
Fue instituida por el Papa Urbano IV, en el siglo XIII e impulsada por visiones de tipo místico como las de Santa Juliana de Cornillon y además lo que se conoce como el Milagro Eucarístico de Bolasena, que se produjo en Italia, en el año 1263 y en donde se dice que una hostia consagrada empezó a sangrar en plena misa y manchó el corporal o lienzo del altar. Ese evento fue lo que impulsó a nivel mundial la creación de la fiesta del Corpus Christi.
Vatican News, medio noticioso de la Santa Sede en Roma, informa que el Papa resalta la solemnidad que tiene el Corpus Christi como una celebración central de lo que es la presencia real de Cristo mediante la Eucaristía que describen como una respuesta de Dios ante el hambre que padece el corazón de los seres humanos.
En el ámbito popular las narraciones son incontables y aunque no hay prueba de que haya ocurrido uno que otro hecho por violentar la regla y trabajar el jueves Corpus, la gente se limita, en la medida de lo posible, de realizar labores que vayan a contradecir los mandatos religiosos.
Algunos afirman que han visto matas de plátanos sangrar si se les corta una hoja el Día de Corpus Christi. Otros afirman haber visto la imagen de Jesús en ollas y otros utensilios de la cocina, en las puertas de las casas, encima de piedras, entre otros.
En algunos países de tradición religiosa como en Argentina han dicho que han visto sangrar la imagen del Cuerpo de Cristo, durante alguna misa, incluso reconocen lo que denominan el Milagro de Lanciano, o el de Buenos Aires en donde la Iglesia de esa nación estableció que la creencia o no en ellos es de manera opcional.
Sin embargo, dentro de la fe católica sostienen que tanto el Cuerpo como la Sangre de Cristo están siempre presente en la Eucaristía verdadera y sacramentalmente, luego de la consagración aunque ocurran manifestaciones físicas. La Iglesia Católica se refiere a este fenómeno que se presenta dentro de la Iglesia como Milagro Eucarístico.
En nuestro país, el Día de Corpus Christi se mantiene rodeado por un rico folclore, tradiciones y religiosidad popular que va más allá de misas y de procesiones tanto en los campos como en los barrios de la República Dominicana. Se comparten narrativas y leyendas cuyo fin último es elevar el respeto por el día consagrado.
Para algunos, el Día de Corpus Christi es un feriado más y como tal lo celebran junto a familiares y amigos, pero la gran mayoría que se inclina por las actividades religiosas, aprovechan al máximo las actividades que para la ocasión prepara la iglesia católica en cada región del país.
Cortesía del periódico Espacio de Prensa.com

