CARACAS.-El exalcalde de Caracas y opositor venezolano, Antonio Ledezma, ha afirmado en el programa ‘La Linterna’ de COPE, en conversación con el comunicador Ángel Expósito, que la tragedia que vive el país tras los recientes seísmos no se debe solo a un desastre natural.
Ledezma asegura que Venezuela padece dos tipos de sismos: los naturales y los «terremotos políticos» que, a su juicio, han desmantelado el país. «Lo que estamos viviendo en Venezuela es aterrador, es un capítulo más para que se escriba el suplicio que ha venido escarmentando un pueblo», ha lamentado mientras los equipos de rescate siguen trabajando contrarreloj.
Ledezma ha explicado que, si bien un terremoto es inevitable, «lo que sí debe ser evitable es la mala respuesta». En este sentido, ha señalado directamente a la gestión del chavismo.
«Lo que nos dejó Chávez, Maduro y quienes lo han sucedido en la dictadura, han desmontado con sus terremotos populistas las instituciones, los servicios públicos», ha sentenciado. Esta situación provoca, según el exalcalde, que «el pueblo de Venezuela padece estos dos terremotos en sus peores circunstancias, por la crisis de los hospitales, de los servicios públicos y la falta de equipos especializados en salvamento».

Antonio Nogales, bombero español de camino a Venezuela: «Hay mucha necesidad de herramientas y equipos en labores de desescombro; entraña riesgo pero somos un equipo con experiencia»
El opositor venezolano ha calificado la situación como la de un «estado fallido», cuyo epicentro «está en cómo se fue desmoronando el estado de derecho». Por ello, espera que la tragedia «no sea estéril» y sirva «como un espejo» para que otros pueblos «sepan lo que pueden llegar a sufrir cuando se entregan ciegamente a este tipo de regímenes o de líderes populistas». Ha denunciado la dramática realidad de los supervivientes: «No es posible que en este momento en que tú y yo estamos hablando hayan sobrevivientes metidos entre escombros que no han podido ser rescatados».
La falta de preparación y recursos es alarmante. Ledezma ha comparado la situación con la de otros países que, ante seísmos de más de 6 grados, no registran víctimas mortales. «En Venezuela, uno de los países más ricos de América Latina, en este momento no hay equipos para socorrer», ha criticado. Ha descrito cómo «los bomberos, los voluntarios de defensa civil están trabajando con las uñas», sin herramientas ni instrumentos. Agradeció la llegada de ayuda internacional de países como España, El Salvador, Panamá y Colombia, y ha suplicado más apoyo: «Hoy Venezuela necesita ser apoyada, ser auxiliada».
El precedente del deslave de 1999
Ledezma ha recordado un trágico precedente para ilustrar la negligencia del chavismo: el deslave de Vargas en 1999. Siendo alcalde, advirtió sobre el altísimo nivel pluviométrico y solicitó que se declarara el estado de alerta. «La respuesta de Chávez es que yo estaba exagerando», ha rememorado. El deslave ocurrió esa misma noche, causando miles de muertes. Además, ha acusado a Chávez de demorar la declaración de emergencia y de rechazar la ayuda de buques de Estados Unidos «por órdenes de Fidel Castro», una situación que espera que no se repita ahora.
«Esta tragedia que nosotros estamos padeciendo no sea estéril, y que más bien sirva como un espejo»

La consecuencia directa, según Ledezma, es que «han muerto gente, porque en los hospitales no hay recursos, no hay insumos, se robaron el dinero de los hospitales». Ha insistido en que la falta de equipos especializados para bomberos y defensa civil es el resultado del saqueo de las finanzas públicas por parte de los líderes populistas, y ha destacado cómo la magnitud de la tragedia chavista se ha encargado de desmantelar los servicios de rescate.
Llamamiento a la diáspora
Finalmente, Antonio Ledezma ha enviado un mensaje a los millones de venezolanos en la diáspora, instándolos a organizarse. Ha citado cifras de la ONU que hablan de al menos 6.760.000 personas afectadas dentro de Venezuela y ha compartido datos de su propia web, que registra más de 52.000 personas desaparecidas. «Hay gente que no tiene ni siquiera ropa, que no tiene alimento, que no tiene agua potable», ha descrito. Por ello, ha hecho un llamamiento a la solidaridad a través de los centros de acopio creados en Madrid y otras partes del mundo, agradeciendo la ayuda ofrecida por gobiernos como los de Galicia, Canarias y la alcaldesa de Zaragoza. «Vamos a organizarnos, a copiar los donativos y que lleguen a buenas manos y que se maneje esto con la mayor transparencia», ha concluido.

